¿Cómo lograr que se acostumbre a llevar bozal?

El uso del bozal en determinadas razas o circunstancias es obligatorio. Por ejemplo, en las razas de perros potencialmente peligrosos, la normativa es muy clara y dice que “en los espacios de uso público (incluso playas o espacios de recreo habilitados especialmente para perros) tienen que ir atados (máximo 2 metros de correa) y con el bozal (homologado y adecuado a la raza)”. Pero además, en otros perros o determinadas situaciones, cada municipio puede ordenar el uso de bozal cuando las circunstancias así lo aconsejen (en los transportes públicos, por ejemplo). 

Incluso en los perros de asistencia, que acompañan, por ejemplo, a las personas ciegas, el bozal es obligatorio en algunos casos.

Sin embargo, en general, el bozal se asocia a algo negativo por el uso que se le ha atribuido tradicionalmente, como elemento de castigo. En cambio, la realidad es muy distinta y no se debe emplear nunca con esta función. Os explicamos cómo conseguir que vuestro perro se acostumbre al bozal y no sea para él ni un elemento extraño ni incómodo, y cómo evitar que lo asocie a malas experiencias.

Recomendaciones:

  • Primero, no se lo pongáis nunca a la fuerza, puesto que si ponerle el bozal se convierte para él en una mala experiencia, cada vez irá a peor: puede intentar escaparse o adoptar una actitud agresiva cuando os acerquéis para colocárselo.
  • Dejad que lo huela tranquilamente y dadle un premio mientras lo hace.
  • Cuando le pongáis el bozal por primera vez (sin atar), dejádselo un momento, luego se lo quitáis y le dais nuevamente un premio. Aumentad el tiempo con el bozal cada vez que le pongáis. Pasados unos días, cuando ya se haya habituado, atad bien el bozal y dejádselo puesto un rato por casa.
  • Ponédselo de vez en cuando para que forme parte de su rutina diaria, aunque, en aquel momento, no sea necesario que lo lleve.
  • Cuando se acostumbre a llevarlo puesto por casa, ya lo podéis sacar a la calle con el bozal, pero debéis continuar asociando este elemento a estímulos positivos: un premio, caricias, jugar con él o salir a pasear.
  • Un bozal para un cachorro? Sí, es mejor acostumbrarlo desde pequeño, puesto que hay lugares donde el perro sólo podrá acceder si lleva el bozal.

Para qué sirve?

SI

  • Para ayudar a socializar: si tenéis un perro un poco dominante o que, en ocasiones, se muestra agresivo con otros perros o con las personas, el bozal será muy útil para ayudar a su socialización sin que haya ningún riesgo y con la supervisión de un especialista, puesto que os recordamos que el bozal no se tiene que usar nunca como castigo.

NO

  • No se lo pongáis sólo de manera excepcional o para solucionar un problema de miedo, agresividad, para no se pelee con otros perros, para evitar que muerda objetos… En estos casos sólo hará que el problema empeore.
  • Tampoco para evitar que ladre. El ladrido es habitual en los perros en muchas situaciones, y la solución no es ponerle el bozal.
  • Nunca como castigo: el 25% de los perros en los que el bozal se ha empleado con este fin reaccionan de manera agresiva al intentar ponerles el bozal.

En cualquiera de los tres casos anteriores, se debe buscar el origen del problema: ansiedad por separación, miedo, aburrimiento, demanda de atención… estos problemas tienen que ser valorados y tratados por un especialista.

Cuál escoger?

Bozal de cesta

Básicamente existen dos tipos de bozal:

  • De cesta: permite que el perro beba, coma premios… es más cómodo y respirará mejor. En algunos ayuntamientos, por ejemplo el de Barcelona, la ordenanza municipal sobre la tenencia de animales especifica que los bozales tienen que ser de cesta, “para permitir al perro abrir la boca, pero cerrados por delante para impedir que muerda. Se prohíben los bozales que impiden al perro abrir la boca”.
  • De tela (cuero, nilón…): Los bozales de ropa no se recomiendan, puesto que por ejemplo, en verano, pueden favorecer que el perro sufra un golpe de calor. Estos bozales sólo son aptos para utilizarlos en momentos puntuales; si tenéis que sacar a pasear el perro, que sea con un bozal de cesta.

Otros bozales, como el de forma de tubo alargado están prohibidos en algunos municipios, puesto que pueden ser perjudiciales. En todos los casos, es muy importante:

  • Que sea cómodo: que pueda abrir la boca para bostezar, beber…
  • Que no pese mucho, ni sea demasiado grande ni, por supuesto, demasiado pequeño.

Si tenéis cualquier duda, recordad que los especialistas en etología de Mediterrani Veterinaris, clínica de referencia en el Camp de Tarragona, os aconsejarán y orientarán en este y otros temas.

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