Perros de rescate: héroes de cuatro patas

Trabajan contrarreloj y con pocas horas de descanso junto a sus guías de los equipos de emergencia, y lo hacen en entornos ruidosos y peligrosos, en medio del trajín de ambulancias y excavadoras, con el riesgo de derrumbes de edificios o de catástrofes naturales.

Les han bautizado como “héroes de cuatro patas” y llegan dónde las personas, incluso con toda la tecnología, no son capaces de llegar. Para llevar a cabo su labor de rescatar a personas desaparecidas o supervivientes de catástrofes cuentan con una herramienta muy potente: su olfato, que si ya de por sí es excepcional, después del entrenamiento consigue localizar olores imperceptibles para los humanos, como el del estrés de las personas en situaciones límite.

Por eso, desde hace varios días, después del derrumbe del puente Morandi de Génova, muchos han puesto sus esperanzas en los perros de rescate, los únicos capaces de moverse entre las toneladas de escombros sin removerlos para encontrar algún superviviente. También fueron de gran ayuda en el terremoto de México donde, por ejemplo, Frida, una labrador de 7 años, se hizo famosa al rescatar a más de 50 personas. Y así podríamos seguir con una larga lista de operaciones de búsqueda y rescate protagonizadas por estos perros.

Desde hace más de dos siglos

En el Museo de Historia Natural de Berna (Suiza) se puede visitar una exposición permanente dedicada a Barry, un San Bernardo que salvó la vida de 40 personas en las montañas suizas allá por el 1800. 

Sin embargo, hoy los San Bernardo ya no se entrenan para efectuar tareas de rescate, ya que, entre otros “inconvenientes”, son demasiado pesados para poder bajarlos y subirlos desde un helicóptero, y hay otras razas más indicadas como el pastor alemán, el pastor belga, el labrador retriever, el border collie y el springer spaniel.

En el caso de rescates en el agua, los terranova son los elegidos en muchos países para trabajar con las patrullas costeras y para rescatar a gente del agua, ya que tienen patas palmeadas, un pelaje impermeable y una gran musculatura que les proporciona la fuerza necesaria para nadar en las situaciones más adversas, por ejemplo si hay oleaje fuerte.

Sin embargo, según los expertos también vale cualquier otro perro y no es necesario que el ejemplar sea de raza, ya que con el carácter y el entrenamiento adecuado cualquier can puede llegar a participar en labores de rescate. Y aunque hay perros entrenados por los cuerpos de seguridad para estas labores, otros provienen de organizaciones que trabajan de forma totalmente voluntaria y altruista.

El “proceso de selección”

Los perros primero pasan unas pruebas para ver cómo reaccionan exponiéndolos a ciertos estímulos y para comprobar si dudan en determinadas situaciones, si se frustran al no conseguir resultados… Para labores de rescate de personas en zonas de terremotos se suele instruir a los perros a través del “Método Arcón”, un sistema oficial para equipos caninos de rescate utilizado en países con alto riesgo sísmico. Los perros “Arcón”, detectan concentraciones de olor muy pequeñas, por lo que les es posible encontrar personas que han quedado sepultadas incluso a mucha profundidad.

Puede que vuestro perro no haya participado en ninguna labor de rescate, pero seguro que es vuestro héroe particular por muchas razones y, cómo ya publicamos en el blog de Mediterrani Veterinaris hace unos meses, por eso es el mejor amigo de los humanos.

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