Encaminado a dar solución a los problemas de comportamiento de tu animal, por ejemplo: agresividad en cualquier situación, ladrido excesivo, eliminación inadecuada…Tenemos que saber comprendernos.

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Perros de rescate: héroes de cuatro patas

Trabajan contrarreloj y con pocas horas de descanso junto a sus guías de los equipos de emergencia, y lo hacen en entornos ruidosos y peligrosos, en medio del trajín de ambulancias y excavadoras, con el riesgo de derrumbes de edificios o de catástrofes naturales.

Les han bautizado como “héroes de cuatro patas” y llegan dónde las personas, incluso con toda la tecnología, no son capaces de llegar. Para llevar a cabo su labor de rescatar a personas desaparecidas o supervivientes de catástrofes cuentan con una herramienta muy potente: su olfato, que si ya de por sí es excepcional, después del entrenamiento consigue localizar olores imperceptibles para los humanos, como el del estrés de las personas en situaciones límite.

Por eso, desde hace varios días, después del derrumbe del puente Morandi de Génova, muchos han puesto sus esperanzas en los perros de rescate, los únicos capaces de moverse entre las toneladas de escombros sin removerlos para encontrar algún superviviente. También fueron de gran ayuda en el terremoto de México donde, por ejemplo, Frida, una labrador de 7 años, se hizo famosa al rescatar a más de 50 personas. Y así podríamos seguir con una larga lista de operaciones de búsqueda y rescate protagonizadas por estos perros.

Desde hace más de dos siglos

En el Museo de Historia Natural de Berna (Suiza) se puede visitar una exposición permanente dedicada a Barry, un San Bernardo que salvó la vida de 40 personas en las montañas suizas allá por el 1800. 

Sin embargo, hoy los San Bernardo ya no se entrenan para efectuar tareas de rescate, ya que, entre otros “inconvenientes”, son demasiado pesados para poder bajarlos y subirlos desde un helicóptero, y hay otras razas más indicadas como el pastor alemán, el pastor belga, el labrador retriever, el border collie y el springer spaniel.

En el caso de rescates en el agua, los terranova son los elegidos en muchos países para trabajar con las patrullas costeras y para rescatar a gente del agua, ya que tienen patas palmeadas, un pelaje impermeable y una gran musculatura que les proporciona la fuerza necesaria para nadar en las situaciones más adversas, por ejemplo si hay oleaje fuerte.

Sin embargo, según los expertos también vale cualquier otro perro y no es necesario que el ejemplar sea de raza, ya que con el carácter y el entrenamiento adecuado cualquier can puede llegar a participar en labores de rescate. Y aunque hay perros entrenados por los cuerpos de seguridad para estas labores, otros provienen de organizaciones que trabajan de forma totalmente voluntaria y altruista.

El “proceso de selección”

Los perros primero pasan unas pruebas para ver cómo reaccionan exponiéndolos a ciertos estímulos y para comprobar si dudan en determinadas situaciones, si se frustran al no conseguir resultados… Para labores de rescate de personas en zonas de terremotos se suele instruir a los perros a través del “Método Arcón”, un sistema oficial para equipos caninos de rescate utilizado en países con alto riesgo sísmico. Los perros “Arcón”, detectan concentraciones de olor muy pequeñas, por lo que les es posible encontrar personas que han quedado sepultadas incluso a mucha profundidad.

Puede que vuestro perro no haya participado en ninguna labor de rescate, pero seguro que es vuestro héroe particular por muchas razones y, cómo ya publicamos en el blog de Mediterrani Veterinaris hace unos meses, por eso es el mejor amigo de los humanos.

17 cosas que a tu gato no le gustan (y tú quizás no sabes)

Hay cosas que los gatos odian y que son evidentes: seguro que, como a ti, no le gustará nada que le griten o que cambien su cama de sitio, pero hay otras que nunca habrías imaginado que no le gustaban. Hemos resumido para ti hasta 17 cosas que es muy probable que tu gato odie para ayudarte a conocer mejor a tu amigo felino: 

1. Que le mires fijamente: los humanos entendemos una mirada fija y directa a los ojos como una muestra de sinceridad, pero él lo interpretará como una amenaza y obviamente no le gustará nada. Está claro que puedes mirarle, pero no fijamente. 

2. Que le beses y le abraces: otra muestra de cariño humano que a tu felino no le hará ninguna gracia. No estamos diciendo que no le gusten las caricias, pero deben ser suaves y la mayoría irán a buscarlas cuando les apetezcan. En cuanto a los abrazos, incluso pueden interpretarlos como una amenaza, ya que se sienten acorralados, y responder de manera negativa.

3. Que le ignores: a los gatos no les gustan las muestras de cariño excesivas, pero tampoco que se les ignore. Si no le haces caso, puede “castigarte”, por ejemplo, haciendo pipí en tu cama.

4. Las mudanzas: los gatos son animales muy territoriales, así que no les gustará nada cambiar de casa. En estos casos, puede ser una buena idea que una o dos semanas antes de la mudanza, prepares una habitación en la nueva casa con su cama, cuencos de comida, agua, rascadores y arenero.

5. Dormir y comer en un mismo lugar. Como ya hemos dicho los gatos son animales muy territoriales, que necesitan tener bien delimitado su territorio y distribuido en zonas: una zona de aseo, donde realizará sus necesidades, y que estará separada y alejada de la zona para comer y de la zona para dormir.

6. Bañarse: es cierto que existen algunas razas de gatos (Bosque de Noruega, siberiano y Maine Coon), que disfrutan de un buen baño, pero la mayoría detestan el agua.

7. Los dulces: generalmente no les gustan, pero en cualquier caso no es buena idea darles a probar ya que , por ejemplo, el chocolate contiene teobromina, que puede provocarles problemas cardíacos e incluso la muerte por infarto.

8. Que le pongas un cascabel: la de la foto es una imagen muy habitual pero, en realidad, el sonido constante del cascabel puede ser muy estresante para ellos y, además, no les permite estar alerta ni moverse sigilosamente.

9. Los olores fuertes: aunque el olfato de los gatos no está tan desarrollado como el de los perros, es muy preciso y permite que, por ejemplo, a partir del segundo día de vida, los cachorros ya reaccionen ante los olores desagradables. Durante toda su vida, rechazarán olores fuertes como el del ajo, los cítricos, la naftalina, el vinagre o la cebolla.

10. Que no limpies su arenero cada día: los gatos son animales muy limpios; por eso no dejes sus excrementos en el arenero varios días, ya que si lo haces, es probable que tu gato busque otro lugar de la casa para hacer sus necesidades.

11. Los ruidos fuertes: los gritos, la televisión a todo volumen, los petardos… Hay que ser especialmente cuidadosos pues pueden ocasionarles estrés y ansiedad.

12. Viajar en coche: no le gustará nada que lo metas en un espacio cerrado (transportín) dentro de otro espacio cerrado desconocido (coche), que se mueve, y con olores y ruidos que no conoce.

13. Las puertas cerradas. Eso significa que no le permites acceder a toda la casa, que él considera que es “suya” (él es quién te deja vivir en ella). Además, no puede satisfacer su curiosidad innata si las puertas están cerradas.

14. Los cambios. Como a los niños, a los gatos les gusta la rutina. Por este motivo, si quieres cambiar algo en la vida de tu mascota (alimentación, mobiliario…) te recomendamos hacerlo de forma gradual.

15. Que le acaricies la barriga. Cuando se colocan panza arriba, muchos dueños interpretan que quieren que les toquen la barriga, pero es todo lo contrario: esta postura indica ganas de juego, por lo que al acercar la mano el resultado podría ser un mordisco o un arañazo.

16. Que le saques a pasear. Un gato no es un perro y no necesita salir a pasear. Es más, para un gato doméstico, salir a la calle es sinónimo de estrés y confusión.

17. Que le despiertes. Como ya os explicamos hace unos meses en el blog, los gatos duermen unas 17 horas al día, ya que dormir es vital para ellos por muchas razones (para sentirse con energía, para regular su temperatura corporal…). Por eso es importante respetar su descanso.

Como siempre hay excepciones y hay gatos a los que les encanta todo, o casi todo, de lo que se cita aquí y, en cambio, odian otras cosas, que a la mayoría de gatos les encantan.

¿Cómo lograr que se acostumbre a llevar bozal?

El uso del bozal en determinadas razas o circunstancias es obligatorio. Por ejemplo, en las razas de perros potencialmente peligrosos, la normativa es muy clara y dice que “en los espacios de uso público (incluso playas o espacios de recreo habilitados especialmente para perros) tienen que ir atados (máximo 2 metros de correa) y con el bozal (homologado y adecuado a la raza)”. Pero además, en otros perros o determinadas situaciones, cada municipio puede ordenar el uso de bozal cuando las circunstancias así lo aconsejen (en los transportes públicos, por ejemplo). 

Incluso en los perros de asistencia, que acompañan, por ejemplo, a las personas ciegas, el bozal es obligatorio en algunos casos.

Sin embargo, en general, el bozal se asocia a algo negativo por el uso que se le ha atribuido tradicionalmente, como elemento de castigo. En cambio, la realidad es muy distinta y no se debe emplear nunca con esta función. Os explicamos cómo conseguir que vuestro perro se acostumbre al bozal y no sea para él ni un elemento extraño ni incómodo, y cómo evitar que lo asocie a malas experiencias.

Recomendaciones:

  • Primero, no se lo pongáis nunca a la fuerza, puesto que si ponerle el bozal se convierte para él en una mala experiencia, cada vez irá a peor: puede intentar escaparse o adoptar una actitud agresiva cuando os acerquéis para colocárselo.
  • Dejad que lo huela tranquilamente y dadle un premio mientras lo hace.
  • Cuando le pongáis el bozal por primera vez (sin atar), dejádselo un momento, luego se lo quitáis y le dais nuevamente un premio. Aumentad el tiempo con el bozal cada vez que le pongáis. Pasados unos días, cuando ya se haya habituado, atad bien el bozal y dejádselo puesto un rato por casa.
  • Ponédselo de vez en cuando para que forme parte de su rutina diaria, aunque, en aquel momento, no sea necesario que lo lleve.
  • Cuando se acostumbre a llevarlo puesto por casa, ya lo podéis sacar a la calle con el bozal, pero debéis continuar asociando este elemento a estímulos positivos: un premio, caricias, jugar con él o salir a pasear.
  • Un bozal para un cachorro? Sí, es mejor acostumbrarlo desde pequeño, puesto que hay lugares donde el perro sólo podrá acceder si lleva el bozal.

Para qué sirve?

SI

  • Para ayudar a socializar: si tenéis un perro un poco dominante o que, en ocasiones, se muestra agresivo con otros perros o con las personas, el bozal será muy útil para ayudar a su socialización sin que haya ningún riesgo y con la supervisión de un especialista, puesto que os recordamos que el bozal no se tiene que usar nunca como castigo.

NO

  • No se lo pongáis sólo de manera excepcional o para solucionar un problema de miedo, agresividad, para no se pelee con otros perros, para evitar que muerda objetos… En estos casos sólo hará que el problema empeore.
  • Tampoco para evitar que ladre. El ladrido es habitual en los perros en muchas situaciones, y la solución no es ponerle el bozal.
  • Nunca como castigo: el 25% de los perros en los que el bozal se ha empleado con este fin reaccionan de manera agresiva al intentar ponerles el bozal.

En cualquiera de los tres casos anteriores, se debe buscar el origen del problema: ansiedad por separación, miedo, aburrimiento, demanda de atención… estos problemas tienen que ser valorados y tratados por un especialista.

Cuál escoger?

Bozal de cesta

Básicamente existen dos tipos de bozal:

  • De cesta: permite que el perro beba, coma premios… es más cómodo y respirará mejor. En algunos ayuntamientos, por ejemplo el de Barcelona, la ordenanza municipal sobre la tenencia de animales especifica que los bozales tienen que ser de cesta, “para permitir al perro abrir la boca, pero cerrados por delante para impedir que muerda. Se prohíben los bozales que impiden al perro abrir la boca”.
  • De tela (cuero, nilón…): Los bozales de ropa no se recomiendan, puesto que por ejemplo, en verano, pueden favorecer que el perro sufra un golpe de calor. Estos bozales sólo son aptos para utilizarlos en momentos puntuales; si tenéis que sacar a pasear el perro, que sea con un bozal de cesta.

Otros bozales, como el de forma de tubo alargado están prohibidos en algunos municipios, puesto que pueden ser perjudiciales. En todos los casos, es muy importante:

  • Que sea cómodo: que pueda abrir la boca para bostezar, beber…
  • Que no pese mucho, ni sea demasiado grande ni, por supuesto, demasiado pequeño.

Si tenéis cualquier duda, recordad que los especialistas en etología de Mediterrani Veterinaris, clínica de referencia en el Camp de Tarragona, os aconsejarán y orientarán en este y otros temas.

¿Qué hago si mi perro o gato se ha perdido?  

Tu perro se asusta o jugando sale corriendo y en un momento lo has perdido de vista, o ha salido del jardín, del patio o de casa en un momento de despiste. Que los gatos se pierdan es todavía más habitual porque se asoman a balcones, ventanas… pierden el equilibrio y se caen o se lanzan detrás un pájaro u otro gato. De hecho, en el caso de los gatos, hay incluso un nombre para designar situación, se denomina el síndrome del gato paracaidista. Y con la llegada del buen tiempo, cuando dejamos las ventanas o balcones abiertos, se disparan el número de casos: es el accidente más común entre los gatos domésticos, ya que afecta además de la mitad de los felinos. Sí, sí, cómo lo leéis la mitad, así que eso de que la curiosidad mató al gato debe ser cierto… y si no, le originó alguna fractura o hizo que se perdiera.

A la desaparición del animal sigue la angustia del amo que lo busca por calles y parques cercanos, pregunta a las tiendas de los alrededores o a las personas que pasan: «¿Ha visto a un perro? ¿Ha visto a un gato? Es de tal color y tamaño, lleva collar…».

En las redes es habitual encontrar publicaciones sobre perros o gatos que se han perdido, puesto que por este medio se puede hacer difusión rápidamente y llegar a mucha gente, y por lo tanto aumentan las posibilidades de encontrar al animal. Últimamente en la página de Facebook de Mediterrani Veterinaris, por ejemplo, hemos colgado y compartido varias publicaciones de perros perdidos.

¿Qué podéis hacer para encontrarlo?

Las redes son una buena herramienta para ayudar a encontrar mascotas perdidas, pero seguid también estas recomendaciones:

Si está identificado con microchip:

  • Llamar al Archivo de Identificación de Animales de Compañía (AIAC) del Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña: 902 17 04 01 o 93 418 92 94.
  • Llamar también al Registro General de Animales de Compañía de la Generalitat de Catalunya (ANICOM): 93 567 42 00.
  • Dirigirse al cuerpo de Agentes Rurales: 93 561 70 00.
  • Notificarlo en vuestro ayuntamiento: recordad que la ley obliga a censar a la mascota en vuestro municipio. Conocer el número de censo será también útil para encontrar los propietarios.
  • Notificarlo a los veterinarios de la zona.
  • Dirigirse también a los centros de acogida de animales domésticos y protectoras de la localidad.

Además:

  • El método más tradicional de colgar carteles también funciona. El cartel debería incluir una fotografía del animal (en la que se le vea bien) y descripción detallada, y vuestro contacto. En los carteles explicad también donde se ha perdido exactamente, ya que así seguramente será más fácil localizarlo.

Cómo evitar que se pierda

Lo primero, debéis identificar a vuestra mascota con el microchip, es la mejor manera de facilitar su localización y que lo podáis recuperar en caso de que se pierda. De hecho, la Ley de protección de los animales obliga a perros, gatos y hurones a ir identificados con microchip y a estar registrados en los ayuntamientos donde viven. También obliga a poner en el collar una placa identificativa con algún dato del propietario (os recomendamos poner el nombre del animal y vuestros datos de contacto).

Si tenéis un balcón, un patio o una terraza, y el animal sale al exterior, podéis colocar redes gateras para proteger balcones y ventanas, y evitar el síndrome del gato paracaidista. Las redes son una opción muy económica y colocarlas es fácil.

Y si encontráis un animal perdido o abandonado… 

La otra cara de la moneda, y una situación de la cual quizás no se habla tanto cómo sería necesario, es qué tenemos que hacer si encontramos un animal perdido o abandonado. Os recordamos cómo tenéis que actuar en el artículo que publicamos el verano pasado en nuestro blog.

¿Por qué lo destroza todo? Puede ser ansiedad por separación

Perros y gatos a veces muerden objetos, ladran o maúllan insistentemente y pueden provocar un verdadero caos. Es una especie de “impuesto revolucionario” que hacen pagar a sus propietarios cuando los dejan muchas horas solos en casa – especialmente si el animal es muy nervioso–, de manifestar su desacuerdo y el “sufrimiento” que les provoca esta situación y que tiene un nombre: ansiedad por separación.

Los especialistas aseguran que es uno de los problemas más comunes y menos tratados en animales domésticos, y por eso se recomienda visitar un veterinario o a un etólogo, que será quién haga el diagnóstico (los síntomas se podrían confundir con otras enfermedades) y recomiende el tratamiento más adecuado.

¿Perro o gato?

En general, los gatos se adaptan mejor a quedarse solos en casa, pero también necesitan actividad y tener contacto con sus propietarios. En caso contrario, pueden acabar desarrollando conductas agresivas o tener problemas de ansiedad, a pesar de que es un trastorno más frecuente en perros.

¿Cachorro o adulto?

Puede afectar tanto a cachorros como a animales ya adultos. Las causas son diversas: desde el comportamiento normal de los cachorros, que necesitan explorar su entorno y para hacerlo utilizan su boca. También influye el periodo de dentición (de los tres a los cinco meses), que les provoca dolor y el único alivio que encuentran es morder objetos.

En general, con los perros adultos hay menos problemas, pero no es sólo una cuestión de edad, también hay que tener en cuenta las experiencias previas que hayan tenido: por ejemplo, en los perros adoptados después de haber sido abandonados, hay muchos que manifiestan problemas relacionados con la separación del propietario. También puede tratarse de un problema de conducta, poco ejercicio físico o escaso contacto social.

Pautas a seguir:

  • Lo primero, paciencia.
  • Comprar juguetes que le sirvan de estímulo y lo entretengan durante un buen rato, y a nuestra vuelta obsequiarlo con premios y golosinas para reforzar las conductas positivas.
  • Vigiladlo mientras estéis en casa y si coge cosas vuestras, debéis regañarlo inmediatamente y cambiar el objeto que haya cogido por uno de sus juguetes.
  • El aburrimiento, la falta de ejercicio o la hiperactividad se solucionan “cansando” al animal con paseos más largos, juegos

Lecturas para Sant Jordi con las mascotas como protagonistas

Es Sant Jordi y, cómo es tradición, hoy las calles se llenarán de gente que compra libros y rosas para regalar a su pareja, familia o amigos, pero en una jornada señalada en el calendario como “Día del Libro”, no vale cualquier título y para acertar lo primero que hay que tener en cuenta son las preferencias del que va a leerlo. Las editoriales ya se han lanzado a la carrera por ocupar los primeros puestos en las listas de las obras más vendidas, pero la nuestra es una lista distinta, donde algunos de los protagonistas son peludos y otros tienen cuatro patas. Puede que los libros que os recomendamos hoy desde Mediterrani Veterinaris no estén mañana en las listas de los más vendidos, pero tienen el éxito asegurado entre los amantes de los animales.

 

“Lo que no sé de los animales”

Jenny Diski

Editorial Seix Barral

¿Qué sabe Jenny Diski de los animales? Como no estaba muy segura, empezó a escribir este libro. En su investigación, la autora recuerda los animales de peluche o los que aparecían en los libros infantiles y en los dibujos animados de la tele. Nos habla de los animales con los que ha convivido, de los que se ha encontrado y los que ha temido. También entrevista a científicos y observa a su mascota o a los elefantes en Kenia para encontrar la clave de la compleja relación que establecemos con los animales.

 

“Arthur: el perro que atravesó la jungla para encontrar un hogar”

Mikael Lindnord

Editorial La esfera de los libros

“Encontrar a Arthur y llevármelo a casa es lo mejor que he hecho”, aunque al principio de la historia el autor no opinaba lo mismo, ya que Mikael Lindnord, capitán de un equipo sueco de raids de aventura, iba a correr 700 kilómetros por Sudamérica. Sin embargo, un día le lanzó una albóndiga a un perro callejero y el perro empezó a seguir al grupo. Trataron de despistarlo, pero no lo consiguieron, y el equipo de Mikael y el perro llegaron juntos a la meta. Después de eso, Mikael decidió que haría todo lo necesario para llevarse a Arthur junto a su familia en Suecia.

 

“El gato que enseñaba a ser feliz”

 Rachel Wells

Duomo Editorial

Edgar Road es una calle típica de Londres, donde la gente habitualmente ni se saluda. Hasta que llega Alfie, un gato precioso, que poco a poco cambia la vida de la familia que lo acoge. Alfie tiene un don único, ya que es capaz de descubrir los secretos mejor guardados. La novela es la segunda parte de la exitosa “El gato que curaba corazones”.

 

“El reino de los animales”

Jesús Mosterín

Alianza Editorial

Esta es una obra apasionante que nos sumerge en las grandes cuestiones de la filosofía y de la biología. ¿Qué es la vida? ¿Qué somos los animales? ¿De dónde venimos? El libro anima a abrir los ojos y a disfrutar de la riqueza y la belleza del reino animal.

 

“La vida con un perro es más feliz”

Emilio Ortiz

Editorial Temas de hoy

Los perros toman la palabra para contar sus experiencias y su relación con los humanos. Por ejemplo, Tana, una hembra boxer de dos años, cuenta como los perros de su raza no son agresivos sino todo lo contrario, y Sari, una golden retriever de tres años, muestra su fidelidad sin límites. Este libro te ayudará a conocer mejor a tu fiel amigo; a entender cómo funciona su cerebro para interpretar sus emociones y manías; qué esconde tras esa mirada llena de ternura, y a descubrir lo fascinante que es la convivencia con él.

 

“El método Catfulness”

Paolo Valentino i Marianna Coppo

Editorial Urano

Este libro es un programa en siete semanas de mindfulness inspirado en la sabiduría de los gatos y con ilustraciones a todo color de Marianna Coppo. El libro nos invita a ver la vida a través de la mirada sabia, curiosa y serena de nuestros amigos felinos. Los gatos comen cuando tienen hambre, beben cuando tienen sed, duermen cuando tienen sueño… viven siempre  el presente, no se obsesionan con el pasado ni se preocupan por lo que pueda ocurrir en el futuro, y eso es precisamente lo que enseña el mindfulness.

 

“El país de los pájaros que duermen en el aire”

Mónica Fernández Aceytuno

Editorial Espasa Libros

Este libro-guía de naturaleza-poemario repasa de forma sencilla la diversidad de la flora y fauna de cada región de España, el país de Europa con mayor biodiversidad. El volumen de casi 400 páginas incluye dibujos, explicaciones sencillas, cierto aire poético y es, sobre todo, entretenido y divulgador. El catálogo de naturaleza está ordenado siguiendo los meses del año, de enero a diciembre.

 

Y PARA LOS LECTORES MÁS JÓVENES:

  • “Mi primer gran libro de los animales”
    National Geographic
    Pingüinos, leones, jirafas, ranas, mariposas… ¡y mucho más! Las páginas de este libro nos descubren más de treinta especies de animales y sus emocionantes vidas.
  • “Perros & Gatos bajo la lupa de los científicos” Antonio Fischetti
    Editorial Nordica
    ¿Qué quieren decir los ladridos de un perro? ¿Para qué sirven los bigotes del gato? Este libro documental con formato de álbum ilustrado (para lectores a partir de 6 años) explora el comportamiento de estos animales domésticos.

Mediterrani Veterinaris os desea que paséis un Feliz Sant Jordi con vuestras mascotas! Contactad con nosotros para cualquier duda sobre la salud de vuestras mascotas y recordad que nuestra clínica cuenta con Servicio de Urgencias las 24 horas.

Embarazo psicológico en perros: cómo afrontarlo

El embarazo psicológico en perros o también llamado pseudogestación o pseudoembarazo consiste en que el animal presenta los mismos síntomas y signos de un embarazo, aunque en realidad no lo esté: se puede dar inflamación de las mamas (incluso hay subida de leche) y del abdomen, y cambios de comportamiento.

Suele producirse aproximadamente de 6 a 14 semanas después del celo y se debe a la acción de las hormonas.

Ante la sospecha de un embarazo psicológico, lo primero de todo es asegurarse de que no existe un embarazo real y para hacerlo se debe acudir al veterinario.

Síntomas

  • A nivel físico, el primer síntoma en aparecer si nuestra mascota sufre un embarazo psicológico es la subida de leche, que se denomina “lactancia de pseudogestación”.
  • También aparecen cambios en el comportamiento, ya que la perra actúa como si realmente tuviera cachorros. Para ello “adopta” muñecos, trapos u otros objetos y los cuida como si fueran sus cachorros. También puede mostrarse más nerviosa, agitada e incluso agresiva.

En general, los síntomas desaparecen por sí solos en unos 10 días y todo vuelve a la normalidad sin consecuencias físicas, pero una minoría de casos presentan problemas, bien por alteración del comportamiento o por producción excesiva de leche y mastitis, que puede provocar una infección. En esos casos, será necesaria la visita al especialista, que será quién recomendará el tratamiento más adecuado: fármacos inhibidores de la prolactina o para tratar el dolor y la inflamación de las mamas.

Normalmente, la mascota que ha tenido una pseudogestación después del celo tiene muchas probabilidades de que vuelva a repetir el proceso en los siguientes celos.

Recomendaciones 

  • Hay que evitar que se laman las mamas, ya que este comportamiento estimula la producción de leche.
  • Hay que intentar distraer al animal con otras actividades, como por ejemplo sacarlo a pasear más tiempo del habitual, jugar al frisbee, a tirarle la pilota, a estirar la cuerda… Es conveniente que durante el tiempo que pasemos fuera otra persona aproveche para retirar los muñecos u objetos “adoptados”.
  • Para prevenir este trastorno lo mejor es esterilizar.

Y ante cualquier duda, poneos en contacto con los especialistas en etología de Mediterrani Veterinaris, clí­nica de referencia en el Camp de Tarragona, que cuenta con servicios de todas las especialidades y os ofrece la posibilidad de realizar cualquier prueba en el mismo centro.

Llega un bebé a la familia y ahora ¿qué hacemos con nuestra mascota?

La llegada de un bebé a la familia supondrá, como es normal, todo tipo de atenciones hacia el pequeño, pero si tenéis una mascota puede que ella sienta que la dejan de lado y pueden aparecer los celos. Para evitarlo, lo mejor es que desde el primer momento tu mascota asocie la presencia del bebé con cosas positivas para ella. Y que, desde el primer momento, cuando el bebé entre en casa por primera vez, hay que dejar que la mascota se acerque para “conocer” al recién llegado.

  • Nunca apartes al bebé del animal de forma brusca. Si lo haces, la mascota puede entender que le rechazas y que el bebé ha ocupado su lugar.
  • Puedes darle algún premio a tu mascota para que asocie la llegada del recién nacido con cosas positivas.
  • Si el bebé llora y el animal se pone nervioso, intenta tranquilizarle y acariciarle, de forma que se acostumbre al llanto.
  • Lo mejor es que el perro compruebe que cuando el niño está despierto y activo, también estamos pendientes de él y seguimos dedicándole caricias, juegos, paseos, comida o cualquier otra cosa que sepáis que le guste. Así tu mascota asociará los buenos momentos con el pequeño.
  • No dejes al bebé solo con la mascota. Aunque tu perro o gato sean muy buenos y tranquilos, le pueden hacer daño simplemente al querer jugar con él.

Unos meses más tarde…

Los primeros meses, el bebé todavía es demasiado pequeño para relacionarse con nuestra mascota, pero no tardará en hacerlo. Empezará a intentar agarrarle, estirarle de la cola, de las orejas o cualquier otra parte que esté a su alcance.

Es necesario que prepares a tu mascota para ese momento y así evitar cualquier problema. Puedes simular los gestos que haría tu bebé con tu perro o gato y comprobar cómo reacciona: si se queda relajado, si se aleja o se esconde, si intenta morder o arañar…

Con estos consejos, verás cómo en poco tiempo, tu bebé y tu mascota acabarán convirtiéndose en los mejores amigos. Y si tienes alguna duda, los especialistas de Mediterrani Veterinaris te pueden ayudar.

¿Por qué los gatos duermen tantas horas?

Los gatos duermen una media de 17 horas diarias, así que si piensas que se pasan el día durmiendo no te falta razón. Duermen tanto de noche como de día, sin embargo, buena parte de ese tiempo no están profundamente dormidos (aunque lo parezca). Durante el sueño ligero, sus orejas suelen mantenerse levantadas y responden a los sonidos ambientales. También puede que muevan algo la cola o incluso que mantengan un ojo medio abierto así que  se despertarán y responderán de forma inmediata a cualquier estímulo. Por lo contrario, durante el sueño profundo su postura, incluidas las orejas, será mucho más relajada, y puede que le tiemblen o muevan las patitas.

A diferencia de los perros, los gatos utilizan muchas más posiciones para descansar y dormir. Son mucho más flexibles que otros mamíferos y por eso es habitual verlos durmiendo en posturas divertidas, y casi imposibles: acurrucados, sentados, en ovillo y en cualquier parte.

Dormir para sobrevivir

Que duerman tantas horas no quiere decir que sean unos perezosos, sino que dormir es vital para ellos por muchas razones. Te explicamos cuáles:

  • En invierno, necesitan dormir más: cuando la temperatura es baja, los gatos duermen aún más tiempo para ahorrar energía y mantenerse calentitos. Ponerse a dormir bajo el sol también les ayuda a regular la temperatura de su cuerpo.
  • Para cazar: Incluso los domésticos, dedican una gran cantidad de energía a la caza, aunque corran solo tras un juguete.  Acechan, se mantiene alerta, persiguen, se abalanzan y eso requiere gran cantidad de energía, que consiguen en parte durmiendo.
  • La edad: los gatos bebés y los ancianos duermen más.
  • Por aburrimiento: un gato aburrido opta por pasar el tiempo durmiendo.
  • En períodos de celo: cuando los gatos están en celo duermen menos, ya que dedican más tiempo a marcar el territorio, buscar hembras, etc.

Por estas y otras razones, hay que respetar el descanso de nuestra mascota. Y por eso también es muy importante que si observas cambios importantes en sus hábitos de sueño, visites a un especialista. El exceso puede ser sinónimo de dolor o enfermedad y dormir poco, de problemas de tiroides, así que si te parece que tu gato duerme más o menos de lo habitual en él, consulta con el veterinario.

El marcaje con las uñas en los gatos

Los gatos arañan determinadas superficies. Es una forma de marcar su territorio, especialmente la zona de descanso.

Esta conducta, si se “dirige” hacia los muebles, sofás de piel, sillas o determinados objetos del mobiliario, puede suponer un problema para los propietarios y, de hecho, muchas veces es motivo de consulta en la clínica veterinaria.

Este comportamiento tiene una función de marcaje: al arañar dejan tanto una señal visual como olfativa (por la secreción de las glándulas interdigitales). También hay que tener en cuenta que los gatos utilizan las uñas para defenderse cuando se pelean con otros animales, así que es normal que su instinto les lleve a arañar sofás u otro mobiliario para tenerlas siempre bien afiladas.

Desde muy pequeño, el gato empieza a manifestar esta conducta, y es entonces cuando podemos acostumbrarle a arañar determinadas superficies y evitar que destroce otras, como los muebles.

Por ejemplo, este comportamiento se puede evitar colocando un rascador cerca de su área de descanso.

Algunas soluciones:

Lo mejor es educar el gato desde que es pequeño y enseñarle dónde puede arañar y dónde no, pero en el supuesto de que el gato ya haya adquirido el hábito de arañar superficies no adecuadas desde nuestro punto de vista, también hay soluciones:

  • Para evitar que se afile las uñas en el mobiliario, lo mejor es adquirir un rascador, diseñado específicamente para esta función. Debéis colocarlo cerca del lugar donde el gato suele arañar e impedirle el paso al lugar donde no queréis que arañe.
  • Cuando intente afilarse las uñas sobre una superficie no deseada, hay que decirle claramente “No” y después llevarle al lugar específico que hayamos preparado para que pueda arañar y hacer que frote las patas de arriba a abajo imitando el mismo movimiento que él hace. No hay que gritarle ni golpearle nunca.
  • También se le pueden cortar las uñas periódicamente (1 vez al mes), con cuidado para no cortar demasiado y no tocar vasos sanguíneos, lo que provocaría una hemorragia, simplemente se trata de cortar la punta afilada. Si no podéis (porque el gato no se deja) o tenéis dudas sobre cómo hacerlo, es mejor que lo haga el veterinario.

No a la cirugía

La extirpación de las uñas es una cirugía muy agresiva y actualmente está prohibida porque se trata de una amputación no terapéutica, puesto que además de causar dolor postquirúrgico también afecta negativamente la vida diaria del gato. Por ejemplo, puede provocar problemas posturales y modificar la manera natural de andar y moverse del gato.

Sí, se puede educar un gato

Al contrario de lo que muchos piensan, los gatos también se pueden adiestrar. El mejor método para hacerlo es el llamado “refuerzo positivo” (ya hablamos en el blog titulado Cómo prevenir problemas de conducta: adiestrar). Esta técnica consigue que el animal asocie un comportamiento con un premio hasta que lo interioriza y ya no hace falta el premio para que haga lo que le hemos enseñado. Por ejemplo, podéis acariciarlo cuando se afile las uñas en el rascador y también podéis premiarlo con alguna golosina” comestible.